El amor entre dos mundos

Descubrí el amor en mi primer respiro, al sentir el seno de mi madre y el afecto en su abrazo. Era tan pequeño e inocente, pero tan humano como cualquiera.

Enseñan desde niños, entre crayones y mocos, que el amor se vive tan profunda y apasionadamente. Como en las novelas, aquellas a las que mi madre veía cuando esperaba que llegara mi padre a casa.

"Esto es por tu bien, porque te queremos" me dicen, mientras insertan agujas en mis venas, me duele, quiero huir, pero si lo hago más me doleran las heridas de aquella fuga, que el resultado de este medicamento.

Fugazmente compartía hospedaje con otros niños, en un hospital frío y camillas viejas. Yo malherido por mi incapacidad de regenerarme, imaginaba que era Blade, y que aquella inyección era mi pase a ser como los demás.

Hice amigos ahí, me los topaba unos tres días a la semana cuando tenía que seguir con mi medicación. Yo no estaba conciente de ello, pero mientras prologaba mi vida veía como la de ellos se iba apagando.

Aprendí como una amistad llega a su fin. Mientras que los niños del instituto se burlaban de mi, por mi padecimiento, mis amigos verdaderos peleaban por estar un día más respirando. Se fueron un día y nunca los volví a ver.

Pronto vería a mis creadores discutir, para posteriormente alejarse. Y la idea que tenía concebida desde infante sobre el amor traía como fruto las lágrimas de mi primer amor, junto con el fin de un matrimonio.

X.

Pronto llegaría a la adolescencia, un chico retraído, ciertamente estúpido y que llevaba la vida a su ritmo. Pensé que estaría listo para dar el paso, atreverme a acercarme a una chica y decirle "te quiero". Así lo hice.

Las cosas no terminaron bien, casi 4 años después, pero ella me enseñó como muchas cosas las hacía mal.

No fue un entero fracaso, aún así no creo haber sido la mejor versión de mi. Fui sincero, aquella chica inspiró mis primeros poemas, las canciones que compuse, aprendí a amarle, pero estaba muy lejos de ser perfecto.

Detrás de cada historia de amor hay sufrimiento también, y el error fue iniciar la llama justo cuando dentro de mi sufría. No sabía amarme, y algo que aprendí luego de fallar incalculablemente es que te debes saber amar antes de intentar amar a alguien más.

Ella también estaba en un proceso de madurez, al igual que yo.

Creo que aunque al día de hoy no podremos tener una larga conversación, lo que tenemos gran seguridad es que ambos aprendimos de aquella relación, y nos sirvió para darnos cuenta qué en realidad buscamos.

Verán, el amor no es sólo una historia, un poema o una canción. Ambos mundos giran sobre una idea, pero aquella idea muchas veces no es la misma, y entre personalidades, situaciones o eventualidades todo puede termina mal.

La idea de esa relación está impregnada en algunos de mis poemas, y también la opinión de ella ayudó a que escribiese sus propios versos. Más que sentirme atacado siento empatía, porque hasta mucho después de acabarlo me di cuenta que no fui el mejor.

Y está bien. No el hecho de justificar todo aquello, sino el aceptar que nos equivocamos, tratamos de mejorar y seguir nuestra vida en una constante superación.

También aprendí que quien te valora verá lo bueno de ti, aún cuando eres la peor versión de ti. Y quien nunca te quiso sólo verá lo malo, cuando en realidad eres la mejor versión de ti.

Tampoco malentiendan mis palabras, este escrito no es para justificar todo el mal que hay allá afuera. Parejas que se hacen daño incansablemente, personas que cometen crímenes o dependencias emocionales que acaban muy mal.

No.

Este escrito es sobre cómo el amor es tan complejo, como inconscientemente actuamos de forma egoistas sin darnos cuenta el daño que hacemos, y el cómo el tiempo, la empatía y la auto-crítica son las herramientas para ser mejores.

Si lees esto, persona del pasado, recuerda lo que dije hace mucho tiempo atrás:

Te amo, no por verte a mi lado, sino por verte feliz.
¡Bienvenid@, te haz suscrito! Kenneth Guerra
Great! Next, complete checkout to get full access to all premium content.
Error! Could not sign up. invalid link.
¡Bienvenid@ de vuelta, haz ingresado satisfactoriamente!
Error. No se ha podido iniciar la sesión. Por favor, inténtelo de nuevo.
¡Bien! Su cuenta se ha activado satisfactoriamente.
Error. Ha fallado la comprobación de Stripe.
Éxito. Sus datos de facturación están actualizados.
Error. Ha fallado la actualización de la información de facturación.