Falsa es la sociedad,
con cara de bufón se burla de nosotros
quienes con inocencia creemos, nos apoyan.

Decidimos guardar quienes somos,
nuestro verdadero yo,
en el olvido, justo al lado de nuestras mentiras.

Reprimimos la comodidad y adoptamos la angustia,
el desespero,
la ira,
nos convertimos en la nada, y la nada nos da la bienvenida.

Nuestro miedo por no ser aceptados,
de ser despreciados
por un mundo que la verdad no le interesamos.

Y esa comodidad se convierte en demonios,
nos posee y sale a flote.

Sale como odio,
algunos pegan,
otros gritan,
pelean, mueren.

El miedo nos convierte en perdición,
la mentira nos transforma en el constante recuerdo de nuestra ausencia.

Nos traicionamos,
rasgamos nuestro propio valor por sobresalir,
por vender la idea de que somos como todos.

Sucumbimos ante la idea de perfección
viviendo un infierno en este supuesto paraíso,
tornando nuestra identidad por demonios.

Soy este demonio.

Author

Apasionado de las artes y tecnología.