Creemos, amamos y luego nos derrumbamos

Por mucho tiempo seguí la senda de mis palpitaciones,
dejaba que mi mente tomara tu nombre,
vivía en torno a ti.

Fue cuando la necesidad por escuchar tu voz crecía,
cuando mi tiempo no valía
sino era por estar contigo.

Tal vez mi peor error fue el tomar una decisión
el de mis creencias mantener,
sólo fue lo que fue y aún así no vi problema,
pero tu persistencia por manipular lo empeoró.

Creí que luego de hablar,
el sentir tu pecho mortiguar mis lágrimas,
el miedo por perderte, y perderme en el camino,
te harían cambiar de opinión.

En cambio tus labios se cruzaron con otros,
olvidaste mi nombre y lo cambiaste por la curiosidad,
derrumbaste años de amor por sólo unos segundos de experimento.

Lo acepté porque ya nos habíamos despedido,
acepté ya que era algo tonto,
lo abracé porque somos humanos, cometemos errores,
pero ese error me costó.

Aún mantengo ese collar de hace años,
el que nos prometimos simbolizaría nuestra unión,
lo veo con recelo y lo deposito en el olvido,
tanta paciencia, determinación,
tantos te quiero. Tanto error.

Por mucho tiempo creí en el destino,
pensé que el de nosotros sería estar unidos,
un agridulce sabor es el confirmar
que tu piel rozará otro,
que lo predestinado no era lo que pensábamos,
que ganaría tu indiferencia,
sólo por seguir mis creencias.

Author

Apasionado de las artes y tecnología.